Crisis, empleos, ingresos y sindicatos

Por Ramiro Guerra M. Abogado y cientista político.

Según el BID y la OIT, la región latinoamericana(en ella el Caribe), es la que ha tenido mayor afectación en el empleo y los ingresos. La caida ha sido de gran impacto en la economía , agravando las desigualdades. Jóvenes y mujeres, los de mayor afectación. Los asomos de recuperación , todavía están muy lejos de volver a la denominada ” normalidad”. Obviamente la realidad descrita, obra en perjuicio de los sindicatos, que ha visto perder afiliados, en tanto emigrarón a la informalidad, sector con una pobre organización. El panorama descrito fue previsto con anticipación por la OIT y organizaciones regionales y mundiales de los sindicatos. El fenómeno de la disminución de las horas laborales, ha sido otra expresión de la crisis generada por la pandemia, en los términos y condiciones arriba descrito. El panorama objetivante señalado, le plantea enormes desafíos al movimiento sindical, sobre todo de cortar esa línea de descenso de la tasa de empleo y los ingresos. Un tema o asignatura que esta realidad coloca como desafío, es el pertinente a los ingresos salariales. El crecimiento del desempleo y la informalidad, es una variable que tiende a ejercer presión sobre los salarios, en dirección a su baja. Los empleadores lo saben y juegan a sacarle provecho a ese enorme ejercito de reserva. Para ellos es inaceptable, que un incremento de la masa salarial, facilita y amplia el mercado laboral. El panorama objetivo, hasta cierto grado coloca a la defensiva al movimiento sindical; lo anterior no significa dejar traslucir debilidad, sino de hacerse de una reingeniería en las tácticas y los métodos. El diálogo social , continúa siendo una herramienta, sin que lo anterior signifique deponer cuestiones de principios y menos la cuestión salarial y condiciones relativas a la prestación laboral. Igualmente los números , no mientén; el trabajo de organización sindical , coloca como prioritario, a las mujeres y los jóvenes. Igual el sector de la informalidad. Luis Anderson hacia mucho énfasis en el trabajo de organización de los cesantes e informales. Lo he escrito, el movimiento sindical, tiene que armarse de una agenda propositiva, en lo concerniente a condiciones para amplia la oferta laboral. Sin esa agenda, camina desarmado, dejando la iniciativa al sector empleador, tal como ha venido ocurriendo. (Tema para el debate)

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