Poder Ciudadano

Desde que se reformó la Constitución Torrijista y se acabó con el poco nivel de participación  de las grandes mayorías nacionales en las decisiones de gobierno, el Estado Panameño ha estado completamente sumiso los grupos oligárquicos nacionales e internacionales, sus empresas, sus bancos y sus testaferros sociales e ideológicos.

 

Por eso, la explosión popular en la Asamblea de Diputados que impidió, momentáneamente, el nombramiento de tres nuevos magistrados y la venta de las acciones del Estado  en las empresa de distribución eléctrica  y puso en recula a paso de Bernie al Presidente Martinelli, autor de estos desafueros, debe celebrarse y aplaudirse como la expresión de un pueblo que es la mayoría decente y trabajadora negándole a una minoría corrupta la posibilidad de otro saqueo más de la riqueza de la nación.

 

Pero mucho cuidado con el resultado. Interpretémoslo como lo que es: una derrota a un acto autoritario e amoral y no como un avance democrático en la vida de la nación panameña. Todo el andamiaje constitucional y legal antidemocrático que le permite al Presidente proponer, intentar, ejecutar actos atentatorios contra el patrimonio nacional y la persecución de sus críticos está intacto y lo peor  es que le permiten salir impune de estos actos. Igual impunidad tienen los Diputados y Magistrados que a sabiendas aprueban leyes y dictan fallos contra la actual Constitución y el sentido y el bien común.

 

Obsérvese que tan arraigada está la mentalidad antidemocrática que el soberano, el pueblo en la calle, le dijo No al presidente y este en vez de acatarlo pasó la decisión a  la Mesa de la Concertación,  un órgano subalterno de él y por consiguiente de la mayoría ciudadana.

 

La verdadera democratización está por construirse en una Asamblea Originaria y Soberana a la cual, los ciudadanos, no debemos llegar sin saber cómo se elegirá esta Asamblea y sin un proyecto de constitución ampliamente discutido con todos los grupos sociales que conforman la sociedad panameña.

 

Estamos a tiempo para ir madurando la forma de elección de la Asamblea Constituyente y un proyecto de constitución. Esta debe ser la tarea fundamental del recién creado Frente por la Democracia que debe apoyarse en la movilización popular que no tomará calor si no se incluyen en el proyecto las profundas ansias de limpiar la corrupción imperante en los órganos del Estado, la recuperación de todos los bienes y dineros sustraídos de la hacienda nacional y la persecución, juzgamiento y encarcelamiento de todos aquellos que hayan violada la Constitución, malversado los fondos público, impedido el libre funcionamiento de los órganos del Estado y se establezca de manera permanente en la vida de la nación el “Poder Ciudadano”.

 

Hablemos de… Marketing Sindical www.monagrillo.net

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