La reactivación económica neoliberal amenaza los puestos de empleo y los derechos laborales

Por: Elberto Cobos @elbertocobos

La economía mundial está en crisis desde hace varios años, lo que como es lógico impacta en la economía nacional , debido al modelo económico que se mantiene en Panamá durante toda nuestra existencia, con un receso relativamente corto durante el proceso revolucionario comandado por Omar Torrijos Herrera cuando se impulso lo que se llamo el Estado Productor. En dicho periodo se construyó la fábrica de Cementó Bayano, se estatizaron servicios públicos estratégicos como la electricidad, las telecomunicaciones, se impulsaron los asentamientos campesinos, se compró la Empresa Cítricos de Chiriquí., se cooperativiza COBANA.

Nuestra economía fundamentada en la venta de servicios y desarrollada en el área canalera o zona de tránsito, lo que se le define como transitista.

Antes de que la pandemia impactara la economía nacional ya existía un desempleo del 7% y sin perspectivas de recuperarse, ya se había declarado la pandemia mundial afectando la economía de los países como China, Estados Unidos principales usuarios del Canal de Panamá, la mayoría de los países decretaron confinamientos para evitar el aumento del contagio de COVID19, afectando el turismo y las actividades del Canal.

En nuestro país el Ministerio de Salud dicta las recomendaciones necesarias para evitar el descontrol de la contaminación  y el desborde de nuestra capacidad hospitalaria de atención a los contaminados con el coronavirus y se cierran las empresas y se detiene la economía. Se ordena el confinamiento para evitar aumentar el número de contagio, pero esta medida crea una situación grave, ya que la mayoría de los empleos en Panamá son empleos informales de personas de las diversas actividades que tiene que salir diariamente a buscar los recursos para la alimentación de su familia. 

El gobierno nacional activó algunas iniciativas como la distribución de bolsas de comida, la distribución de bonos solidarios para palear la necesidad de alimentos de las familias de los trabajadores, la intención fue correcta pero los mecanismos de distribución y control fueron deficientes y afectaron los resultados, para todos los montos de los vales y los bonos son insuficientes. Esta situación originó una presión incontrolable de parte de los trabajadores que tenían que violar la cuarentena y los toques de queda para buscar el sustento.

Estas medidas más las leyes de protección social, como las moratorias de pago de compromisos con los bancos, con las empresas de los servicios públicos han logrado contener una explosión social que muchos vaticinaban que era inevitable.

Esta crisis sanitaria hizo aflorar las deficiencias en nuestro sistema de salud, así como lo errática que fue el abandono de las políticas sociales del torrijismo, como fue la política de Salud para todos, el funcionamiento de las Juntas Comunales y locales, los Comités de Salud con orientación de Dr. Roderick Esquivel y al Dra. Aida Libia de la medicina preventiva.

El alto nivel de desempleo se va a mantener pese a la apertura de las empresas, porque hay empresas que no van abrir sus puertas por la incertidumbre de la recuperación de la economía, los trabajadores y la clase media limitará su consumo a lo mínimo por el riego de que se produzcan los rebrotes de la contaminación.

El modelo económico neoliberal a colapsado en el mundo y los capitalistas en nuestro país hacen esfuerzos por recomponerlo, aprovechando el alto nivel de desempleo para justificar imponer una nueva normativa laboral con el pretexto de adecuarla a la exigencias de los cambios tecnológicos.

Los voceros del capital como son el economista Guillermo Champman, Lic. Rubén Castillo,Lic. René Quevedo están argumentando que es inevitable la reforma al Código del Trabajo para reactivar la económica y crear puestos de empleo.  

El discurso de los capitalistas agrega que el gobierno tiene que hacer mas esbelto, más ágil, la estructura de las instituciones, es decir deben despedir a cientos de trabajadores.

Las políticas que proponen los empresarios aumentara el desempleo, aumentando los niveles de pobreza, enfermedades, delincuencia, las actividades de la organizaciones internacionales de narcotráfico. De seguro que el pueblo se levantará por conquistar un estado de bienestar, lo que es una lucha digna.   

Los sindicatos y organizaciones de trabajadores tienen  que orientar su actividad al fomento de la capacitación profesional de sus miembros y a La adecuación de los acuerdos pactados, deben prepararse desde ya, para conservar esas conquistas en las nuevas condiciones, lo más probable que serán aplazadas en el tiempo por las condiciones reales existentes. 

Otra tarea que no podemos descuidar es la vigilancia a la aplicación de los protocolos de bioseguridad en nuestros centros de trabajos, no podemos descuidar esta misión vigilancia ya que debemos cuidar la vida de los trabajadores y  de sus familias. 

La capacitación profesional puede garantizar la permanencia en el empleo ya que las nuevas tecnologías están incorporadas a todas las actividades productivas, no se puede mantener en la producción si no nos capacitamos en el uso de estas tecnologías.

Los trabajadores tenemos que demandar la formación que necesitamos, el INADEH es nuestro, se financia con el seguro educativo, hasta ahora no nos hemos empoderado de ese derecho.

Las organizaciones sindicales en las Instituciones del Estado tiene que luchar para  que  cumplan con el presupuesto aprobado, tenemos que defender los proyectos, primero, que es lo que justifica nuestro puesto de empleo y además porque son de beneficio para nuestro pueblo.

El sindicalismo tiene que dedicarse a impulsar a influir en las políticas públicas, no podemos mantener la actitud de meramente dedicarnos a la protesta y a la diatriba.  Que política queremos, entonces impulsémosla, el parlamento y sus comisiones debe ser uno de nuestros estadios de acción.   

El sindicalismo panameño debe continuar su política de unidad en la diversidad para conservar sus derechos y evitar el saqueo a la Caja de Seguro Social, está demostrado que en la unidad somos capaces de detener las políticas neoliberales, como hicimos en las pasadas mesas de diálogo tripartito, donde detuvimos las intenciones empresariales de modificar el Código de Trabajo utilizando al MITRADEL como intermediario.

Este fue un triunfo y ahora debemos prepararnos para defender la Caja de Seguro Social y avanzar junto a todos ustedes hacia la construcción  y defensa del nuevo Pacto Social.

Otras fuerzas como las iglesias, los sectores empresariales, académicos, organizaciones juveniles y estudiantiles, mujeres, sindicales nos hemos manifestados por nuevo Pacto Social, aquí aparece las primeras tareas, definir cuál es el Pacto Social que nosotros queremos y cuál es que las otras fuerzas se proponen alcanzar.      

Nuestra propuesta de Pacto Social es para construir un nuevo modelo, que remplace al modelo neo liberal que mantiene una inhumana distribución de la riqueza, ha destrozado los servicios públicos, sumiendo a nuestros pueblos en la profunda miseria, donde no tenemos un sistema de salud digno, no tenemos una educación al nivel que el desarrollo científico técnico nos demanda y  donde se fortalezca nuestra soberanía y nuestros valores.

Este modelo neoliberal ha colapsado y no tiene capacidad de resolver las necesidades de nuestro pueblo.

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