La batalla del puente de Calidonia

Rommel Escarreola Palacios
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Antecedentes Triunfar o Morir II Parte

Los liberales permanecieron en David luego del triunfo de la revolución, y era común en las esquinas escuchar las tertulias pueblerinas. Muy cerca de las casas de quincha soplaba el leve aire y la normalidad regresaba y los campesinos, seres anónimos de nuestra historia, compartían con los revolucionarios. Iniciadas las lluvias y el lodazal empastaba la incuria del hambre y el sufrimiento resultado de la complicidad del gobierno conservador.

Pobres campesinos aplastados por el gamonalismo regional que había ahogado las ilusiones y la vida de los chiricanos, ahora hablaban de la revolución liberal. Ante el triunfo apareció sorpresivamente el crucero de Estados Unidos Philadelphia, el Comandante W. W. Mead y los cónsules francés e inglés. Su inquietud era siempre la de salvar la democracia y el cuidado de los ciudadanos extranjeros. El Dr. Porras respondía que a todos se les habían respetado sus derechos. Después del intercambio de opiniones, los cónsules se retiraron y el 15 de abril regresaron W.W. Mead y el medico Scofield, quienes cuestionaban, principalmente, W.W. Mead sobre ‘algunas propiedades y buenos capitales invertidos en ella.’ Además expuso el militar de los Estados Unidos que ‘ofrezco mi mediación amistosa en sentido, pacifico…un arreglo sin más derramamiento de sangre.’ Pasadas unas horas los mediadores extranjeros se retiraron. En el proceso de organización, se designó mandar tropas a Bocachica y Horconsitos y mientras tanto José Castillo y Carlos Jaramillo llegaban a Los Remedios y Tolé. El acuerdo final del Estado Mayor con el General Emiliano Herrera, fue partir, el 24 de abril, de David por dos vías terrestre y marítima. El General Córdoba había llegado de Coiba y un grupo de milicianos con sus armas se pudieron trasladar. El 5 de mayo llegaron a Las Tablas. Y Porras escribe: ‘hemos llegado a los ranchos de José Ignacio Baltuano.’ El día anterior habían estrechado las manos de la juventud tableña Carlos L. López, Justo Espino, Eulalio Villarreal, González Ezequiel, Horacio González, Elías Dorado, M. Madariaga y Cecilio Sugasti.

En marcha forzada se avanzaba a Veraguas, Coclé y Panamá, y las donaciones a la revolución empezaron aparecer. Entre ellos, Elías Arosemena, Mauricio Correa, Pedro Cedeño, Manuel Vásquez Ortega, Manuel María Correa colaboraban daban lo poco o mucho que tenían para el triunfo de la revolución.

El ejército había avanzado hasta Bejuco ese 2 de junio, y solo se pensaba en la toma de la ciudad. El Dr. Porras y Carlos A. Mendoza se dedicaron a observar las condiciones del área, y el posible encuentro con el ejército conservador, esperando el ataque del ejército conservador. La inquietud del enfrentamiento subió de tono y la Boyacá, nave del ejército conservador recorría las costas. El 8 de julio los liberales estaban en Chame, casi a milla y media de Bejuco. Pronto los liberales llegaron a la Negra Vieja, epicentro de otro combate y de frente avanzaron los conservadores. En ese momento, dos batallones liberales Libres de Chiriquí y Robles se posicionaron en el campo.

Mientras el ejército conservador bajo el llano se organizaba y Porras dio la orden ‘Mandamos apuntalar dos mil seiscientos metros, y el silencio fue roto, retumbó la pieza, y de todos los pechos se escapó la clamorosa greguería de la lucha.’ En segundo la batalla de la Negra Vieja explotó entre tronazos de cañón y tiros de fusilería. Mientras el ejército conservador avanzaba por el frente y en la loma disparaban con rifles de pólvora sin humo. Mientras los liberales tiraban con Remington viejos. El comando liberal Azuero trataba de avanzar y mientras tanto los conservadores envuelven a los chiricanos y sus fusiles hacen retroceder al enemigo. El liberal Estribí Gabino alzó la bandera del triunfo. Los conservadores se habían dispersado entre los árboles y el monte. Eran aproximadamente las cuatro y media de la tarde y los godos del ejército conservador salían en estampida avergonzados por la derrota.

El avance desde Chiriquí hasta la ciudad de Panamá

La batalla de Calidonia, olvidada por la historia de la Patria Boba, es la derrota más dolorosa en los anales de las luchas militares y políticas. Más después de haber partido la cordillera y el traslado de municiones, y milicianos por mar y tierra unido con el triunfo de la batalla de la Negra Vieja era irreductible el triunfo liberal. El ideario de lo milicianos con experiencias y campesinos que se unieron a lo largo del trayecto desde Chiriquí hasta Chorrera, era la derrota del conservatismo. El mismo representado por el gamonalismo y terrateniente usureros que habían convertido al hombre pobre en instrumento malsano de sus pasiones monetarias y egoístas.

La batalla de Calidonia, olvidada por la historia de la Patria Boba, es la derrota más dolorosa en los anales de las luchas militares y políticas.

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