Editorial N°11

Se agudizan los problemas de corrupción donde los principales órganos del Estado están involucrados, disputas entre el Ejecutivo y el Legislativo por acusaciones mutuas por los diferentes casos de corrupción y se encienden las alertas por todos lados, la institucionalidad política del Estado, tambalea.

Frente a esto el País requiere de un proceso constituyente con plena participación del pueblo que introduzcan cambios de fondo, estructurales y no solo parches, como la mejor y única alternativa de participación, pacífica y democrática para refundar un moderno Estado Constitucional.

El presidente Varela se comprometió a convocar una constituyente y no una reforma y esta última excluye la participación del pueblo. Se hace necesario plantear una vez más y quizás con mayor énfasis, la necesidad de la constituyente originaria ya que la sociedad y el pueblo no aguanta más. En este proceso constituyente se debe incorporar la participación plena de los ciudadanos y abarcar todos los planos de posibles cambios, para no solo fortalecer la separación de poderes.

El presidente Varela a la fecha no ha mostrado la hoja de ruta o por que no la sabe o porque no le interesa darnos a conocer hacía donde se dirige el país frente al desastre de la institucionalidad democrática y la mal llamada democracia representativa.

Para la Central Nacional de Trabajadores de Panamá, es un asunto de principios, se trata de establecer las bases y las nuevas reglas institucionales que garanticen cuanto antes un Estado constitucional de derecho a tono con la realidad mundial Regional y Nacional.

Panamá, 17 de marzo de 2017.

Autor entrada: Elías Murillo

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