China Popular importante aliado para el desarrollo económico, crecimiento y equidad

La presencia de la comunidad china en Panamá se registra desde la segunda mitad del siglo XIX cuando fueron traídos para la construcción del ferrocarril, vía que necesitaban los norteamericanos para comunicar sus costas. Con la fiebre del oro en California cobró mayor importancia.

Importante historiadores como Berta Alicia Chen han escrito también del período cuando eran engañados y otras veces secuestrados en las costas de China y los traían como esclavos.

La experiencia de esta población en Panamá no siempre fue feliz, la historia del ferrocarril habla de los miles de suicidios por nostalgia y depresión. Hay quienes afirman que cada durmiente del ferrocarril trasístmico representa la tumba de un chino  fallecido en la construcción de la vía férrea.

Durante otros períodos la burguesía aprobó leyes para discriminar a este grupo étnico, por ejemplo en 1903 fueron calificados como ciudadanos indeseables, en 1941 Arnulfo Arias, desata con iguales consideraciones la persecución contra los chinos y los afroantillanos.

Durante las obras del canal muchos chinos se dedicaron a la agricultura y pequeñas tiendas de abarrotes primero en los campamentos de obreros a la orilla del canal y posteriormente en las ciudades de Colón y Panamá.

En su peregrinar han ido ganando respeto y consideración por su comportamiento frente a las tareas del país, es uno de los grupos que más se ha integrado en todas las actividades de la sociedad.

Ellos enfrentan campañas negativas más sutiles  en la época actual, la cual se incrementa debido al establecimiento de las Relaciones Diplomáticas entre Panamá y China.  China está en Panamá hace más de un siglo, la diferencia es que ahora es una relación al más alto nivel ente los dos países.  

Las campañas buscan sabotear el paso que en la esfera económica y política ha dado la República de Panamá, están actuando los serviles del imperialismo norteamericano, que les preocupa la pérdida de influencia de sus eternos aliados. Promueven rumores que los chinos son un país atrasado, que van a invadir con ciudadanos chinos nuestro país, que las empresas chinas son esclavistas y no respetarán las normas laborales del país.

La campaña tiene a su favor, el secretismo del gobierno nacional y la poca aceptación que tiene en estos momentos el Señor Presidente y la Vice Presidenta Isabel de Sait Malo ambos por su entrega a la política del Departamento de Estado.  

China con una población de 1,400.000.000 de habitantes ha logrado avanzar en todas las ramas de las ciencias, la cultura, el comercio. Hoy se perfila como una próxima potencia militar y económica.

El Partido Comunista de China, timonel de la vida del país han logrado en menos de un siglo llevar a China de la pobreza feudal a esta China reluciente y esperanzadora para la humanidad.

El Socialismo con peculiaridades chinas, cuenta con fortalezas como es la estabilidad en la dirección del Estado, que aplicando la democracia socialista involucra al pueblo a las tareas de transformaciones, todo en beneficio del pueblo.

El Partido Comunista de China dirigido por el líder Xi Jinping  que en los últimos días ha sido nombrado Presidente Vitalicio de la República Popular China, aprobó construcción integral de una sociedad modestamente acomodada para el 2020 , además marchan hacia el socialismo moderno que debe alcanzarse en 2050.  

Los proyectos de desarrollo en China van dirigido a modernizar el occidente del país donde hay altos niveles de pobreza, pero a la par esos proyectos son parte de la Nueva Ruta de la Seda que se dirige a Europa y cruzará el Atlántico hacia Panamá.

Los trabajadores organizados en las centrales clasistas nos corresponden la tarea de defender este avance de la diplomacia panameña. China es un país socialista aliado incondicional del movimiento sindical internacional.

Panamá necesita de la inversión extranjera para su desarrollo y la creación de puestos de empleo y un país con capacidad de invertir es China, nos corresponde a los trabajadores panameños exigirle al gobierno nacional, cuando sea necesario, que haga respetar las leyes nacionales. En todos los aspectos, como es la cantidad de extranjeros en las empresas, respeto al Código de Trabajo de manera especial en lo concerniente a la Libertad Sindical y demás Convenios y Resoluciones de la OIT.

Mesa de Redacción.

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